Hay días en los que no paro de
oír tu nombre, que la gente que camina por la calle
huele a ti, que voy por un sitio en el que estuve contigo, que encuentro cosas en mi cuarto dedicadas a ti, entonces pienso en ti, en lo feliz que llegue a ser contigo, en lo mucho que me gustaba que mi chaqueta
oliese a ti, en los bonitas que me parecían las mañanas cuando por la tarde iba a verte... entonces pienso en lo gilipollas que eres y en el asco que me das.